martes 4 de mayo de 2010

«Al Qaeda maneja la paciencia estratégica frente a nuestras urgencias cortoplacistas»


Alfonso Merlos. Periodista,  profesor del «IE School of 
Communication»  y especialista en terrorismo yihadista.

¿Cuál es, en general, el posicionamiento de los medios españoles frente a Al Qaeda? 

Con el terrorismo de matriz yihadista, al no percibirse (de forma errónea) como un asunto de calado doméstico y ser menos susceptible de ser politizado, el posicionamiento es por lo general discrecional, cambiante y, en ocasiones, hasta arbitrario. Pero desconocen que Europa y España están en la parte alta de la agenda del terrorismo yihadista. Al Qaeda empieza a percibir que junto a estrategias violentas, el propio aumento de la natalidad entre las comunidades musulmanas y el factor de la inmigración, terminará por darles el poder en todo el continente. Manejan la paciencia estratégica frente a nuestras urgencias cortoplacistas.

¿Cuál es el tratamiento que hacen los medios extranjeros de ETA?

Apelando a un supuesto afán de búsqueda de la objetividad, los medios de comunicación internacionales, en términos generales, han observado las informaciones y los análisis sobre el terrorismo de ETA con miopía y falta de sensibilidad. La pretendida frialdad les ha llevado, en no pocas ocasiones, a una posición inmoral de equidistancia.

¿Qué similitudes o diferencias ve entre el discurso de ETA y otros tipos de terrorismo como el de Al Qaeda?
 
Ambos prueban, por la vía de las palabras, que promueven la violencia de manera organizada y sistemática, con objetivos de tipo político y con voluntad de influir en una audiencia. Otra de las grandes similitudes es la referencia permanente de los terroristas a los agravios que han padecido aquellos grupos humanos (musulmanes, vascos) a los que dicen representar y defender. La diferencia está en la mayor o menor inflexibilidad en el planteamiento de las demandas. Cuando la narrativa es nacionalista, hay mayor flexibilidad. Ésta desaparece cuando se apela a unas fuentes divinas para justificar y legitimar la necesidad del uso de la violencia.

¿Cuál es la consecuencia de la supuesta «neutralidad» de los medios en cuanto al terrorismo?

Claramente desmoralizan a las víctimas, lo que es repudiable desde un punto de vista moral. Pero, más genéricamente, debilitan la pujanza necesaria de la sociedad civil para, desde una posición ininterrumpida de resistencia frente al crimen, minar el ánimo de los terroristas y de su entorno. O se empuja para la derrota del terror o se empuja para su persistencia en el tiempo.

«La imagen de las víctimas ha caído en picado»

Juan de Dios Doval. Subdirector del informativo-tertulia de Punto Radio 
«De costa a costa». Su padre, el abogado, 
profesor universitario y miembro dirigente de la UCD,
Juan de Dios Doval, fue asesinado por ETA en 1980.

¿El asesinato de su padre motivó su decisión de ser periodista?
 

Cuando tienes siete años y matan a tu padre y no entiendes cómo es que alguien le mete tres tiros a la persona que más quieres,  tienes, a partir de ahí, toda tu vida, para preguntarte por qué. Mi infancia se terminó ese día.
 

Al intentar comprender cuáles son las circunstancias históricas, políticas y sociales que hacen que eso haya sucedido, quieras o no, estás haciendo un trabajo periodístico. Yo soy una persona que necesita saber mucho el por qué de las cosas, supongo que condicionado, en parte, por lo que pasó.
 

¿Se ha politizado a las víctimas del terrorismo? 

Ha habido un proceso terriblemente desagradable en los últimos seis años a raíz del 11M. Se ha producido una politización de las víctimas: automáticamente por ser víctima de ETA se supone que eres de derecha y si eres víctima del 11M, que eres de izquierdas.  Todo aquel que sea de una opción política en este país, es decir todo el mundo, si le mencionas uno de estos dos grupos pensará que son «de los suyos» o «de los otros». En la época en la que el actual gobierno estaba inmerso en el proceso de diálogo, los medios afines no dudaban en denostar a las víctimas del terrorismo que los criticaban; lo mismo ha pasado con la opción política contraria. Independientemente de que determinados dirigentes de ciertas asociaciones se hayan ganado a pulso el que se los considere politizados, eso ha llevado a que se meta a todas las víctimas en el saco de la politización. 
 

¿Pasa eso ahora con el tema de la memoria histórica? 

Si hay alguien que se merece a un discurso sentido y ponderado es una víctima directa. Con respecto a la memoria histórica, independientemente de todo lo politizado que está el tema, yo en mi vida voy a ponerme a denostar a una persona que lo que está buscando es en qué cuneta de este país han enterrado en su padre. Y con las víctimas de ETA y del 11M se ha hecho y su imagen ha caído en picado. Los medios de prensa se han convertido en los transmisores directos de la línea de opinión de los partidos.