Un artista incomprendido. Eso es lo que es Guti. Lo han llamado “ilusionista irreverente”, “rebelde sin causa”, “poeta del balón”. Hasta Zinedine Zidane cayó ante los toques mágicos del blondo jugador de Torrejón de Ardoz: "hace cosas que nadie hace en el mundo", sentenció.
Y, aunque se lo acuse de tener un juego inconstante y efímero, nadie puede negar que sus pinceladas técnicas quedarán grabadas en la memoria de muchos. O qué decir de aquel taconazo que lo llevó a la inmortalidad.
Lamentablemente, el fútbol es un poco más que esperar la llamada de las musas: es preparación física, concentración, táctica, ilusión. Es comer hidratos de carbono y no salir por las noches. Es concentrarse 24 horas antes del partido y hacer cientos de abominables abdominales. Es, a fin de cuentas, transpiración más inspiración.
“Me gustaría ser cantante de rock” ha confesado Guti y, a decir verdad, el oficio no le sienta nada mal…
1- Porque es su sueño frustrado. Lo ha confesado varias veces. Pasión no le falta. El amigo y músico del astro madridista, Leiva, vocalista de Pereza, recuerda la energía de Guti en sus conciertos: “Tocábamos y decíamos este zumbao está cantando todas las canciones ahí, dándolo todo”.
2- Porque tiene contactos en la industria musical. Lo de Guti con la música no es sólo un sueño; el año pasado el futbolista se sacó el gusto y se estrenó como manager del grupo Preciados. Además tiene contactos nada despreciables dentro de la movida musical: a la amistad con Pereza (a quienes el jugador del Real Madrid declaró sus sentimientos encontrados: “Les digo que les amo y les odio. Les odio por no estar en su lugar porque a mí me gustaría ser cantante de rock”) se le suma su cercanía con Álvaro Benito. Quien fuera compañero de Guti en el Real Madrid (antes de que tuviera que abandonar el fútbol por una lesión en la rodilla) es actualmente el líder del grupo Pignoise.
3- Porque le gusta la noche: ¿Qué mejor forma de seguir siendo el rey de Buddha bar y de ganarse el favor de sus voluptuosas seguidoras? La combinación trabajo-fiesta es ideal para su confesada hiperactividad: “Soy un tío que no para, ni de día ni de noche”.
4- Porque le sienta bien la pose de enfant terrible: pocas etiquetas le irían mejor que la de el rebelde del rock.
5- Porque se ha convertido en un icono gay. Más allá que estuviera besando a su hermana en la polémica foto, es sabido que la comunidad homosexual le tiene un especial cariño. Además de que contaría con un público objetivo al que venderle discos (siempre y cuando no se los descarguen de Internet), la nueva profesión gozaría de la aprobación de su madre. La misma ha declarado que la mortifica que los hinchas de los equipos rivales le griten “¡maricón!” a su hijo: “Llevo 14 años escuchándolo en todos los campos y me hace sufrir porque la verdad nada más que tiene un camino. No lo es, pero si lo fuera, para mí sería el mismo”, confesó.
6- Porque quiere vivir en Asia. El futbolista confesó al programa Informe Robinson que su sueño es irse a Bangkok (Tailandia) y pasearse con una moto (no muy recomendable sin llevar barbijo sino quiere morir asfixiado por el smog). La inserción en este mercado no sería nada desacertada. Sabido es que los asiáticos adoran a los astros metrosexuales y glamorosos al estilo de David Beckham, quien llegó a tener una estatua de chocolate de tres metros de alto en un centro comercial en Tokio.
7- Porque de esta forma pondría fin a sus problemas físicos. Verdad o mentira, lo cierto es que a Guti no le quedan cartas en la baraja de lesiones: esguinces, pubalgia con elongación del músculo oblicuo del abdomen, contusión y hematoma en el cuádriceps, y dorsalgia son suficientes para pedir el retiro.
8- De ser cierto el mito de su mala relación con los técnicos, su nueva profesión le daría mayor libertad de polémica y exceso. Si Jim Morrison obtuvo una placa honorífica, casi cuarenta años después de su muerte, por haberse orinado en la barra de un bar, todo es posible en el mundo del rock.
9- Porque sus múltiples tatuajes pegan con una nueva etapa rockera. No es difícil imaginarlo, cual Tommy Lee, aferrado a su Pamela Anderson.
10- Porque está agobiado de Madrid: ahora que los músicos necesitan más que nunca de los conciertos para ganar dinero, nada mejor que recorrer el mundo rockanroleando.

4 comentarios:
Un enfoque original y que te lo lees de una pasada!!!
¡Gracias!
Jaja, ¡Si!
¡Excelente! Sí que es una nota singular,muy creativa y entretenida.
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